viernes, 17 de abril de 2009

71 fallecidos por un choque aéreo en Alemania

Se ha producido un accidente el día 02/07/2002 a las 23:36 de dos aviones al chocar en el aire, un Boeing 7.5.7 del servicio de correos DHL y un Topulev TU 154, a unos 11.500 metros de altura en el sur de Alemania. El Topulev iba camino de Barcelona, con 69 pasajeros rusos, y el Boeing iba destinado a Bruselas con un piloto y un copiloto. Los restos de ambos aviones se esparcieron en una radio de 35 kilómetros al noroeste del Lago Constanza.
El accidente se produjo, según la compañía de transportes DHL, por un cúmulo de fatalidades (ambos aviones desviaron sus rutas siguiendo las indicaciones de los controles, chocando el uno contra el otro). En este terrible accidente no hay supervivientes de ninguno de los dos aviones, pero por suerte no se han producido víctimas en tierra.
Algunos testigos confirman que los destrozos de los aviones cayeron sobre edificios como por ejemplo un colegio, provocando que este ardiera. Otra declaración es que los cadáveres y pedazos del cuerpo del avión estaban esparcidos por todas partes. Estos restos y la gran oscuridad dificultan las labores de rescate.
El destino de los pasajeros rusos era el hotel Estival Park de Salou (Barcelona). Este accidente puede provocar el descenso del turismo ruso en esta zona, al ser éste el 68% de los turistas que viajan a España.

sábado, 28 de marzo de 2009

Grave contaminación del río Guadalquivir.

Miles de peces están apareciendo muertos en las orillas del Guadalquivir como consecuencia de la gran contaminación que sufren las aguas, agravada por la fuerte sequía que padece toda la región andaluza.
El trágico suceso se puede detectar en las inmediaciones de Andújar (Jaén), ciudad muy distante de cualquiera de las costas mediterráneas, pero en la que incluso se observa ya la presencia de numerosas gaviotas, que acuden a devorar el pescado muerto.
Según todos los indicios, el envenenamiento de las aguas viene producido por el vertido de residuos de una factoría para la fabricación de papel situada en la localidad de Mengíbar, unos kilómetros más arriba siguiendo el curso del Guadalquivir, así como por el vertido de alpechín procedentes de las almazaras olivareras. Al parecer, la empresa papelera ha sido objeto ya de numerosas denuncias. En cualquiera de los casos, resulta palpable el incumplimiento de toda la legislación sobre vertido de residuos en cauces fluviales. Nadie ha hecho nada por evitar el problema, a no ser los propios vecinos de Andújar, que se empeñan en trasladar los peces aún supervivientes de las aguas del Guadalquivir a las del Jándula, río situado en las proximidades y que sirve para el abastecimiento de la ciudad.
Las noticias sobre la contaminación en diversos puntos del río Guadalquivir son algo continuo; esta vez, es la elevada turbidez en la parte baja del mismo lo que alerta a ecologistas y pescadores, que ven en peligro su actividad económica.La contaminación en el río Guadaira, los vertidos de minas, excesivas lluvias, los trabajos en el Puerto de Sevilla, la erosión producida por el cultivo a gran escala, etc… son numerosas las actividades y acciones que ponen en peligro al río Guadalquivir en sus 657 kilómetros de longitud.En los últimos días la alarma ha sido dada por sectores ecologistas, que anuncian la elevada turbidez del río provocada por sedimentos en suspensión. Estos superan en 20 veces los valores habituales y está ocasionando graves problemas ecológicos y económicos en el bajo Guadalquivir. Esta turbidez es sólo una de las caras de la moneda de la contaminación que sufre el río por diversas agresiones. Los afectados son los acuicultores, que se nutren de las aguas del río para los criaderos de diversas especies como langostinos. Los pescadores del golfo de Cádiz también se ven afectados por esta concentración de sólidos, al impedir el crecimiento de las especies capturadas. Por último, también se ven afectadas la biodiversidad fluvial, vital para la conservación de los ecosistemas marinos del golfo de Cádiz y terrestres como Doñana que interrelacionan con el río y que dependen del buen estado ecológico del mismo.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/JAeN/ESPAnA/

domingo, 15 de marzo de 2009

Sevilla en el siglo XVI

En mi primera entrada os voy a hablar un poco de cómo era Sevilla, mi ciudad, en el siglo XVI.
Muchos grabados con vistas de Sevilla de los siglos XVI y XVII, ostentan el lema: “Quien no ha visto Sevilla, no ha visto maravilla”. Esa es la imagen que difundieron grabadores y viajeros europeos, a los que se sumaron escritores nacionales, como Luis de Peraza que escribió la primera Historia de Sevilla en 1535. Lo cierto es que se convirtió en un foco de atracción internacional.
Pero acerquémonos un poco a la ciudad de la época. En general, el trazado callejero de Sevilla en el siglo XVI continuó con la fisonomía de la época islámica. La Sevilla de este tiempo no será otra cosa que el producto de la transformación del urbanismo islámico montado sobre el romano-visigodo. Las casas hasta bien entrado el siglo siguieron ofreciendo unas modestas fachadas pues la casa musulmana se vuelca sobre el interior.
Pero los aires renacentistas traerán desde Italia ideas sobre la monumentalidad de los edificios, las perspectivas de los mismos si son públicos, las calles anchas y rectas, etc. Muchas disposiciones reales tenderán a liquidar estrecheces y salientes en la vías que deben ser anchas y soleadas. Los edificios se construyeron con monumentalidad (Catedral, Archivo de Indias, Giralda, etc).
No obstante, los cristianos si cambiaron un poco la ciudad: crearon plazas.
La casa sevillana del siglo XVI ofrecía varios tipos: la casa de gente acomodada o humilde, el corral de vecinos y el palacio. Había distintas clases de casas:
- Casa común, que tenía portal, sala y los departamentos que el propietario quisiese.
- Casa principal, con salas, cuadras cámaras y recámaras, portales patios y recibimiento.
- Casa real, con dependencias, de todos los miembros que pertenezcan a casa de rey o príncipe.
La limpieza de la ciudad parece que dejaba mucho que desear. La basura en las calles era un mal general. La gente acostumbraba a arrojar desperdicios a la calle al igual que los desechos, dejar los restos de materiales de construcción, hacer hoyos, volcar aguas sucias, etc. Los bandos del municipio prohibieron tirar a la vía pública animales muertos, estiércol y aguas, o escombros y despojos junto a la muralla. En el Arenal, por ejemplo, se levanta el Monte del Malbaratillo, formado por las basuras que allí arrojaban desde tiempos remotos los vecinos.
La traída de aguas para abastecer la ciudad se hacía a través de los Caños de Carmona árabes y gracias a una serie de fuentes cercanas como las del Arzobispo, la de Martín Tavara y algunas de Alcalá de Guadaira. En las casas donde el agua no llegaba (la mayoría) se disponía de pozos y aljibes, usándose norias para regar las huertas y jardines. Además había numerosas fuentes públicas, probablemente unas 300.

miércoles, 9 de abril de 2008